Lauro Artía destacó la importancia del monitoreo del entore en Buiatría

Al presentar en el último día de las 48ª Jornadas Uruguayas de Buiatría los aspectos prácticos de la evaluación andrológica de toros y del manejo del entore en Uruguay, el doctor Lauro Artía señaló que es “fundamental asesorar al productor de la importancia del monitoreo del entore, ya que, si bien se inicia con toros que fueron calificados por nosotros como potencialmente aptos para la reproducción, esta situación puede cambiar y resultar en una falla de preñez en el rodeo”.

Lauro Artía destacó la importancia del monitoreo del entore en Buiatría

Por este motivo, entiende que es fundamental trasmitir al productor y a su personal, de la importancia de “parar rodeo” (juntar la hacienda en algún rincón del potrero) frecuentemente, con la finalidad de “facilitar la detección de los grupos de vientres sexualmente activos por parte de los toros; evaluar el desempeño de los distintos toros, y la evolución de su estado corporal; evaluar el porcentaje de celo en los vientres; detectar problemas de dominancia, y evaluar si es necesario separarlos del rodeo, dejando al toro más dominante trabajando solo en algún rodeo pequeño”.

Artía destaca que también se debe “detectar posibles lesiones en los toros, siendo frecuente la aparición de problemas locomotores, hematomas de pene, lesiones en prepucio y su complicación por miasis. Otra afección que se puede detectar es la desviación en espiral de pene, la cual cabe recordar, su carácter progresivo y que se detecta en toros de más de 3 años, y que alterna saltos normales con saltos desviados, todo lo cual puede conspirar con su detección en la prueba de corral. En el caso de detectar algún toro con alguna patología, se debe retirar el toro del servicio, instaurar el tratamiento indicado si corresponde, y evaluar si es necesario reponerlo en el rodeo”.

Monta natural
En los sistemas de producción de carne en el Uruguay, si bien en los últimos años se han intensificado, con mayor uso de la inseminación artificial, “la monta natural sigue siendo el principal método de servicio, y por ello los toros juegan un rol preponderante en la eficiencia reproductiva del rodeo nacional y como principales responsables del mejoramiento genético de las distintas razas del país”.

“Por tal motivo en nuestra práctica profesional, anualmente revisamos los toros, previo a la temporada de servicios, con la finalidad de establecer la aptitud reproductiva potencial de los mismos”, dijo el profesional sanducero.
A pesar de la importancia que tiene la evaluación andrológica de los toros, según un trabajo realizado por técnicos de la Dirección de Laboratorios Veterinarios (Dilave) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), junto a otras instituciones, “en los años 2000 y 2001, en el Uruguay sólo el 18% de los productores encuestados realizaba una evaluación clínico-reproductiva de los toros”.

Recordó que en los distintos trabajos publicados sobre evaluación andrológica, entre un 10 y un 30% de los toros revisados, son calificados como no aptos. La persistencia de dichos toros no aptos dentro de nuestros rodeos tiene una gran importancia económica, que es difícil de percibir y responsabilizar a los mismos, ya que al trabajar generalmente en servicios múltiples, en donde varios toros sirven cada celo, su ineptitud puede ser contrarrestada por los toros aptos, aunque si esto no sucede implicaría una baja de la preñez o una preñez más tardía, que a su vez implica terneros más livianos al destete y una mayor tasa de vientres fallados al año siguiente”.
Sostiene que una vaca de carne en nuestros sistemas productivos “tiene el potencial de tener aproximadamente 150 ovulaciones a lo largo de toda su vida reproductiva, si consideramos el potencial de tener 17 ovulaciones al año, durante 9 años ciclando ininterrumpidamente”.

Pero ese potencial reproductivo, por el propio manejo del rodeo de cría, en vacas que ciclen normalmente (sin considerar la probabilidad de prolongados anestros posparto), “se reduce a 15 oportunidades de quedar preñada a lo largo de toda su vida (tres ovulaciones por entore, durante 5 servicios promedio)”.

Pero en el caso del toro, “la naturaleza ha sido notoriamente más generosa, ya que en un eyaculado pueden existir 1.400 millones de espermatozoides viables, lo que determina que un toro no apto puede llegar a ser contrarrestado por uno apto, dificultando la visualización de la falla. Pero si esa cobertura no llegara a ocurrir, se puede perder esa ovulación, lo que implica una pérdida en la calidad de la preñez (preñez más tardía) o una falla reproductiva”.
Artía explica que cada celo perdido “implica una pérdida de 15 a 30 kilos en el peso al destete por ternero al año siguiente. Por lo tanto, un toro subfértil padreando con 30 vacas podría ser la causa de pérdidas económicas de entre U$S 1.500 y U$S 3.500, debido a bajos pesos al destete un año más tarde, dependiendo del grado de subfertilidad y los precios de los terneros destetados”.

Limitantes
Al referirse a las limitantes para que la evaluación de los toros –previo al servicio– se convierta en una actividad rutinaria en el manejo de los rodeos de cría en nuestro país, precisó que lo ideal “es realizar una evaluación clínico-reproductiva lo más completa posible, la cual debería incluir entre otros aspectos, la identificación y anamnesis, utilizando el tatuaje o identificación del SNIG”.
Indicó que “esto nos permite consultar su historia en los registros de anteriores, y chequeos en el caso que existan. En el caso que los toros no tengan tatuaje, es conveniente realizarlos, o utilizar un número de identificación con marca a fuego, ya que por las peleas es muy común que se pierda la caravana y el chip de la trazabilidad, perdiéndose la información del toro”.

Otros aspectos son el Examen Objetivo General (EOG) “en el cual se revisa el toro sistemáticamente con ojos y manos, tratando de detectar posibles anormalidades a nivel de cabeza, ojos, boca, tórax, abdomen, lomo, miembros anteriores y posteriores, y piel. Datos de peso y estado corporal resultan de utilidad”, acotó.
También se refirió al Examen Objetivo Particular (EOP) del aparato reproductor; revisación de pene y prepucio, y mediante tacto rectal se palpan las glándulas anexas. También opcionalmente se puede recurrir al ecógrafo, que puede ser de utilidad en la definición de algunos tipos de patología a nivel del saco escrotal, así como de glándulas anexas.

Prueba de Habilidad de Monta, por medio de la cual se evalúa cualitativamente la habilidad de un toro de completar un servicio, realizando una variación de esta, que consiste en permitir a los toros el acceso a la vaca encepada, desviando el pene en el momento del salto.

Fuente: El Telégrafo

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